
La capital de Omán, rica en historia y tradición, ha sido un importante puerto árabe durante siglos. El mar continúa desempeñando un papel clave en la actual Mascate, como sustento para los pescadores, un importante puerto comercial y un destino popular entre los turistas.
Una extensa línea de costa virgen rodea la ciudad, dominada por las escarpadas montañas Hajar. En Mascate no encontrará tantos edificios altos como en otros vecinos del Golfo. Gran parte de su arquitectura rememora el pasado de la ciudad.
Puede comenzar su viaje en Muttrah, en el corazón de Mascate; pasee a lo largo de la Corniche, a los pies del fuerte Muttrah, enclavado en lo alto de las rocas mirando al mar.
En el zoco de Muttrah encontrará un laberinto de tiendas de perfumes, joyas, manualidades locales y antigüedades. Descubrirá nuevos aromas, sonidos y visiones en cada rincón. Este encantador mercado atrapa a quien desee comprar un recuerdo, y que pondrá a prueba sus dotes para el regateo.
La Gran Mezquita del Sultán Qaboos, cerca del distrito de las embajadas, es una de las mayores del mundo y la única en Omán abierta a los no musulmanes. Cuando la visite, podrá entender mejor la cultura y esta importante parte de la vida local. Podrá admirar también su elaborada arquitectura y su decoración. A los visitantes se les solicita que sean conservadores en el vestir.
En la parte antigua de la ciudad se halla el palacio Al Alam, una de las residencias reales. Aunque no está abierto al público, es posible contemplar este impresionante palacio desde la entrada. Las exposiciones y colecciones del cercano museo Bait Al Zubair ofrecen otra ventana a la herencia y cultura del pasado de Omán.
Qurum, en contraste con otras zonas de la ciudad que se encuentran arraigadas en la historia, representa la Mascate moderna, donde podrá comprar las marcas más actuales en establecimientos de moda y pasear por elegantes boutiques.

Mascate está rodeada de hermosas y arenosas playas, que suelen ser una primera parada para los turistas que desean empaparse de sol.
Pero también puede hacer excursiones de un día fuera de la ciudad y descubrir actividades fuera de lo común, como practicar el senderismo por los uadis (el lecho de un río), explorar un oasis a lomos de un camello, caminar entre cuevas o disfrutar de la emoción de conducir un todoterreno por las dunas.
A los submarinistas les fascinará el rico mundo subacuático de corales y vida marina de estas aguas. Hay muchas empresas que podrán mostrarle los mejores lugares donde sumergirse, o contemplar peces exóticos desde la superficie mientras practica el esnórkel en las calas de aguas poco profundas. También podrá pasar un día a bordo de una dhow tradicional de madera, embarcación que durante siglos se ha empleado para la pesca y el comercio. Al aproximarse a la rocosa costa, es posible que le acompañen los delfines que suelen jugar con las olas.
La gastronomía de la región es una mezcla de influencias árabes e indias; entre los platos típicos se encuentran el shwarma, biryiani y mezze, básicos en la mayoría de los menús. Podrá comer en algunos de los muchos cafés de la ciudad, o acudir a los restaurantes de los hoteles, si desea una comida más internacional. En los restaurantes más elegantes podrá degustar el mejor pescado local, recién salido del mar, como la langosta, la pescadilla y el hamour.
Los bares y pubs de los hoteles son los lugares más populares donde disfrutar de una copa después de la cena. En algunos hay música en vivo para bailar y divertirse. En muchos cafés podrá probar la shisha, que suele tomarse después del café, toda una experiencia árabe.
A dos horas de la ciudad, hacia el interior, está Nizwa. El fuerte de Nizwa, del siglo XVII, y el tradicional zoco, un animado mercado donde se venden productos frescos, especias y objetos de plata, son los lugares de mayor interés.
Tome un vuelo de poca duración hasta Dhofar, en el extremo meridional de Omán, para contemplar un aspecto menos conocido de Arabia, cuando la temporada de lluvias (khareef) trae un exuberante manto verde sobre las montañas y el paisaje de los alrededores. Haga la reserva con tiempo, puesto que durante el khareef, Dhofar es un destino muy solicitado entre los residentes del Golfo que desean tomarse un respiro del calor del verano.