
Hobart, que según la guía Best Travel 2013 de Lonely Planet es el 10º mejor destino del mundo, es la segunda ciudad más antigua de Australia, con un rico patrimonio colonial y encantos naturales, a los que se suman grandes festivales y una floreciente escena gastronómica y vinícola.
La montaña Wellington corona la ciudad, un monolito escarpado y agreste, perfecto para practicar senderismo. El río Derwent, a los pies de la montaña, es el nexo de unión entre Hobart y su pasado marítimo. Cada mes de febrero, la regata Royal Hobart Regatta llena la histórica vía fluvial con embarcaciones de todo tipo. Se puede navegar en fragata todo el año, si bien en enero algunos de los yates más veloces del mundo llegan a Hobart para participar en la clásica carrera de Sídney a Hobart. Es posible ver aún veleros en el río, virando entre embarcaciones más modernas.
En los muelles rústicos del siglo XIX ubicados en Salamanca Place, encontrará almacenes que albergan cafeterías, restaurantes, galerías y estudios de arte. Es el lugar ideal para pasear sin rumbo fijo o disfrutar de una cena al aire libre. Aquí se celebra asimismo el famoso Salamanca Market cada sábado.
La animada escena artística de Hobart se hace patente en el Centro de Artes Salamanca y en los almacenes del entorno.
No pierda la oportunidad de sumergirse en la historia y la vida contemporánea de Tasmania en el Museo y Galería de Arte de Tasmania, en la Macquarie Street. El Museo de Arte Antiguo y Nuevo (MONA), famoso ya en todo el mundo, se halla a tan solo 15 minutos del centro de la ciudad. Una experiencia verdaderamente única sería conducir o tomar un crucero río arriba.

La oferta culinaria de Hobart se caracteriza sobre todo por la abundancia de ingredientes frescos procedentes de la comarca. Los magníficos productos, en especial el marisco, se usan para crear platos con una calidad y sofisticación extraordinarias. Prepárese para deleitarse con algunas de las mejores ostras, cangrejos, cigalas, salmones y truchas del mundo.
En Hobart encontrará desde restaurantes exclusivos hasta sencillos cafés, que suelen concentrarse en torno a Sullivans Cover y Elizabeth Street, al norte de la ciudad. Allí, podrá experimentar una cocina variada con los mejores productos de Tasmania.
Los pubs del centro y norte de la ciudad son famosos por su música en directo y diversión garantizada. Algunos son bulliciosas tabernas, en otros reina la tranquilidad, pero todos son populares y están siempre repletos.
Sin embargo, si le gusta la música en vivo un poco más refinada, puede asistir a un concierto de la famosa Orquesta Sinfónica de Tasmania en el Federation Concert Hall. Otra opción es un concierto de música de cámara en alguno de los viñedos, o quizá una actuación de algún cantante melódico de la época antigua de Wrest Point.
Hobart es la puerta de entrada a las joyas del sur de Tasmania, una de las regiones más intrigantes de la isla. Muchas de estas maravillas se hallan a tan solo una hora de coche desde el distrito financiero de la ciudad.
Si se dirige desde el norte de Hobart hasta la histórica ciudad de Richmond, rodeará el valle Coal River, salpicado de viñedos de clima frío. Otras rutas vinícolas famosas son Derwent Valley, que atraviesa el magnífico parque nacional del Monte Field, y el Huon Valley, famoso también por sus productos frescos.
Adéntrese en la península de Tasmania; en menos de una hora habrá llegado a uno de los lugares con más tradición de Australia: Port Arthur, Allí, al caer la noche las historias de convictos cobran vida a la luz de las linternas.
De camino, no se pierda al demonio de Tasmania en Taranna, y contemple las impresionantes formaciones rocosas de la costa o aminore la marcha al cruzar por el pintoresco pueblo de Doo Town.
Al sur de Hobart, puede tomar un crucero por la Bruny Island en torno a algunos de los acantilados más altos del mundo, o conducir hasta Oatlands, al norte, para explorar la mayor colección de edificaciones de arenisca de Australia.
Y ya puestos, por qué no visitar Bothwell, una población fundada por los pioneros escoceses y que alberga el campo de golf más antiguo del hemisferio sur. Por no mencionar una destilería de whisky de primera.